Variantes geográficas del español y oraciones subordinadas

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Las variantes geográficas del español

Un dialecto es una variante geográfica de una lengua. Cada variante dialectal se distingue por una serie de rasgos fonéticos, léxicos o morfosintácticos propios.

Para entender las variantes dialectales del español actual hay que remontarse al siglo XIII. En este momento, el castellano, lengua del reino de Castilla que había nacido como un dialecto del latín vulgar, ya era la lengua de la mitad de la península. Por entonces, a pesar de su consolidación, era un idioma lleno de regionalismos; es decir, con características diferentes en los diversos territorios del reino.

Eso cambió con la llegada de Alfonso X el Sabio, considerado el responsable de la consolidación del castellano como lengua de cultura frente al latín: reunió en su corte a numerosos sabios y eruditos en diversas materias y se propuso recopilar todos los conocimientos y las obras históricas, científicas y literarias de su tiempo para traducirlas al castellano. En el desarrollo de esta actividad, fue necesario establecer un criterio lingüístico único, ya que hasta el momento los escritores y copistas incorporaban a sus escritos numerosos rasgos dialectales: el modelo adoptado por Alfonso X se basó en la manera de hablar de las clases altas de Toledo. De ese modo, se creó un estándar de la lengua castellana, una variante que se convirtió en el modelo de corrección lingüística. Paralelamente, otros modelos rivalizaban con el de Toledo. Es el caso de Sevilla, cuya manera de hablar también gozaba de gran prestigio. La norma toledana supuso la estandarización del español y la unificación de las diferencias regionales. La norma sevillana también contribuyó a la estandarización y el enriquecimiento de la lengua. Algunas variantes actuales tienen su origen, en mayor o menor grado, en las normas de la época alfonsí. Cuando el castellano se extendió fuera de la península existían dos normas principales: la de Toledo y la de Sevilla. La primera se generalizó en gran parte de la península, a lo que también contribuyeron los escritores del Siglo de Oro; la segunda, en cambio, es la que se difundió hacia el exterior.

El español de América

Como ocurre en España, el español de América no es uniforme. En cada país y cada región tiene unas características determinadas. Aun así, hay una serie de rasgos que son comunes y otros que son característicos de una zona determinada:

  • Seseo: en la mayoría de zonas de Sudamérica la c y la z se pronuncian como s.
  • Aspiración de la s y de la j: mihmo o mimmo (mismo), jarina (harina).
  • Intercambio r/l: suerto (suelto), puelta (puerta). Este rasgo se da sobre todo en Cuba, República Dominicana y Puerto Rico.
  • Relajación/eliminación de d: perdío (perdido).
  • Rehilamiento de ll e y: llena/yema, fuelles/bueyes. Se da en Argentina y Uruguay; es un sonido parecido al sh inglés (show).
  • Uso de ustedes en lugar de vosotros tanto en las situaciones de respeto como de confianza: ustedes cantan.
  • Voseo: uso del pronombre vos para la segunda persona del singular. Se da sobre todo en América Central, Argentina y Uruguay. Es un arcaísmo que en el español de España se perdió:
    • Vos cantás / cantáis
    • Vos te volvés
  • Uso del pretérito indefinido en lugar del pretérito perfecto:
    • Buenos días, ¿cómo pasó la noche?
    • Me levanté a las seis.
  • Alteración del orden de la frase: ¿Qué tú dices?, ¿Tú sabes para qué yo te llamo?

El español peninsular

Aunque cada dialecto tiene unas características que lo hacen diferente, algunos comparten rasgos. Por eso, los dialectos peninsulares del español suelen agruparse en dos grandes zonas: la zona norte y la zona sur.

Dialectos del norte

Algunos de los dialectos septentrionales son el castellano, el asturleonés y el aragonés. Los dos últimos se consideran dialectos más conservadores, porque mantienen rasgos derivados del latín que han perdido el resto de los dialectos.

Castellano

Este dialecto se tomó como base para crear la normativa del español y la lengua estándar, la que utilizan todos los hablantes de español en la escritura; por eso es difícil destacar rasgos característicos del castellano como dialecto. Algunas características:

  • En algunas zonas, la -d final se pronuncia como z: saluz (salud).
  • Uso de los pronombres la/lo (leísmo/laísmo/loísmo): La dije que viniera (le dije que viniera); los dije que no se fueran (les dije que no se fueran).

Asturleonés

Se considera un dialecto histórico, ya que no deriva del castellano sino que nació como dialecto del latín vulgar, aunque luego no se consolidara como lengua debido a la extensión del castellano.

Se habla en Asturias, zonas de León, parte de Santander, y algunas zonas de Zamora, Salamanca y Cáceres. Hay que tener en cuenta que dentro de esta extensión, cada zona tiene características propias. Por ejemplo, el asturleonés que se habla en Asturias está muy influido por el bable. Algunas características:

  • Se mantiene la f- inicial latina: fornu (horno), facer (hacer).
  • La l- inicial se transforma en ll-: lluna (luna).
  • La n- inicial se transforma en ñ-: ñariz (nariz).
  • Cambio de j por y: muyer (mujer).

Aragonés

Es, junto al asturleonés, un dialecto histórico, ya que también surgió como dialecto del latín. El aragonés comparte algunas características con el asturleonés y tiene algunas influencias del catalán. Algunas características:

  • Se mantiene la f- inicial latina: fillo (hijo).
  • Cambio por ll: muller (mujer).
  • Uno de los rasgos más característicos del aragonés es la entonación, ya que acentúa muchas palabras como si fueran llanas y alarga la vocal final: medícoo (médico), cantároo (cántaro).
  • También es muy habitual el uso del diminutivo en -ico: pajarico, cochecico.

Dialectos del sur

Los dialectos meridionales son el extremeño, el andaluz, el murciano y el canario. En general, se caracterizan por una pronunciación más relajada, ya que muchos sonidos se debilitan o incluso se pierden.

Andaluz

Dentro del andaluz hay zonas con características muy diferentes:

  • Seseo: pronunciación de c-z como s: grasias (gracias).
  • Ceceo: pronunciación de s como c-z: zezión (sesión).
  • Aspiración de las consonantes h, j y s: jumo (humo), coha (coja), mohcah (moscas).
  • Pérdida de sonidos: cansao (cansado).
  • Relajación de la ch: mushasho (muchacho).
  • Uso de ustedes en lugar de vosotros: ¿Ustedes se van?

Murciano

Por su posición geográfica, el murciano comparte rasgos con el andaluz, con el catalán y con el aragonés:

  • Pérdida de sonidos y aspiración: quemao (quemado), jumo (humo).
  • Las vocales se abren y se alargan cuando están al final de la palabra: casaa (casa).

Extremeño

En la parte norte, sobre todo en la provincia de Cáceres, tiene rasgos del leonés. Hacia el sur, especialmente en la provincia de Badajoz, tiene rasgos del andaluz. Algunas características:

  • Aspiración de la h, j y s: joyo (hoyo), caha (caja), rohco (rosco).
  • Pérdida de sonidos: piedá (piedad).
  • Diminutivo en -ín, -ino: librín (libro), cerecina (cereza).

Canario

El canario comparte características fonéticas con el andaluz:

  • Seseo: asúcar (azúcar).
  • Aspiración: lah mohcah (las moscas).

Este dialecto tiene palabras de origen guanche (la población bereber que habitaba las islas Canarias antes de la conquista castellana en el siglo XV), como gofio, un tipo de harina. También ha incorporado americanismos, como guagua (autobús).

Tipos de subordinadas sustantivas

Según la relación de dependencia que se establezca entre la subordinada y la oración principal, la sustantiva tendrá una función u otra. Las oraciones subordinadas sustantivas pueden funcionar como:

  • Sujeto
  • Complementos del predicado: CD, CI o CRV
  • Complementos del sujeto o del predicado: CN, CAdj o CAdv

Oraciones subordinadas sustantivas de sujeto

Realizan la función de sujeto del verbo principal:

  • Me molesta que pienses de ese modo (Sujeto).
  • Que vengas (Sujeto) me hará feliz.

Para corroborar que la subordinada tiene la función de sujeto podemos realizar la prueba de concordancia: si cambiamos el sujeto de número, el verbo también deberá cambiar para que la oración tenga sentido:

  • Me molesta eso.
  • *Me molesta esas cosas.
  • Me molestan esas cosas.
  • Eso me hará feliz.
  • *Esas cosas me hará feliz.
  • Esas cosas me harán feliz.

Como hemos visto antes, las podemos sustituir por los pronombres esto, eso, aquello:

  • Me molesta que pienses de ese modo → Me molesta eso.
  • Que vengas me hará feliz → Eso me hará feliz.

Oraciones subordinadas sustantivas de CD

Realizan la función de complemento directo del verbo de la oración principal:

  • Víctor desea que gane el Betis (CD).
  • María ha dicho que no vendrá (CD).
  • Me preguntó cómo llegar a la estación (CD).
  • Enrique quiere comprar un trineo (CD).

Para corroborar que realizan la función de CD podemos sustituirlas por lo:

  • Víctor desea que gane el Betis → Víctor desea eso → Víctor lo desea.
  • María ha dicho que no vendrá → María ha dicho eso → María lo ha dicho.
  • Me preguntó cómo llegar a la estación → Me preguntó eso → Me lo preguntó.

Las podemos sustituir por los pronombres esto, eso, aquello:

  • Víctor desea que gane el Betis → Víctor desea eso.
  • María ha dicho que no vendrá → María ha dicho eso.
  • Me preguntó cómo llegar a la estación → Me preguntó eso.

Oraciones subordinadas sustantivas de CI

Realizan la función de complemento indirecto del verbo principal. Aunque no son demasiado habituales, las podemos reconocer porque siempre van introducidas por la preposición a:

  • Susana tiene miedo a quedarse en blanco (CI).
  • Juan da mucha importancia a que todo esté bien presentado (CI).

Para cerciorarnos de que realiza la función de CI la podemos sustituir por los pronombres le, les:

  • Susana tiene miedo a quedarse en blanco → Susana le tiene miedo.
  • Juan da mucha importancia a que todo esté bien presentado → Juan le da mucha importancia.

Como el resto de subordinadas sustantivas, las podemos sustituir por los pronombres esto, eso, aquello:

  • Susana tiene miedo a quedarse en blanco → Susana tiene miedo a eso.
  • Juan da mucha importancia a que todo esté bien presentado → Juan da mucha importancia a eso.

Oraciones subordinadas sustantivas de CRV

Realizan la función de complemento de régimen del verbo de la oración principal:

  • Clara insiste en que vayamos a la fiesta (CRV).
  • Me alegro de que todo haya salido bien (CRV).

Como el resto de subordinadas sustantivas, las podemos sustituir por los pronombres esto, eso, aquello:

  • Clara insiste en que vayamos a la fiesta → Clara insiste en eso.
  • Me alegro de que todo haya salido bien → Me alegro de eso.

Siempre van introducidas por la preposición que exige el verbo. Por ello, para cerciorarnos de que tienen la función de CRV, haremos la prueba siguiente: eliminar la preposición. Si la oración pierde su sentido, podemos estar seguros de que se trata de un CRV:

  • Clara insiste en eso.
  • *Clara insiste eso.
  • Me alegro de eso.
  • *Me alegro eso.

Oraciones subordinadas sustantivas de CN

Son aquellas que complementan a un nombre de la oración principal:

  • Gema ha perdido la esperanza de que vuelva (CN).
  • Tengo la sensación de que algo va a salir mal (CN).

Como el resto de subordinadas sustantivas, las podemos sustituir por los pronombres esto, eso, aquello:

  • Gema ha perdido la esperanza de que vuelva → Gema ha perdido la esperanza de eso.
  • Tengo la sensación de que algo va a salir mal → Tengo la sensación de eso.

Oraciones subordinadas sustantivas de CAdj

Son aquellas que complementan a un adjetivo que aparece en la oración principal:

  • Marcela está segura de que aprobará (CAdj).
  • Alberto está encantado de que colabores con él (CAdj).

Como el resto de subordinadas sustantivas, las podemos sustituir por los pronombres esto, eso, aquello:

  • Marcela está segura de que aprobará → Marcela está segura de eso.
  • Alberto está encantado de que colabores con él → Alberto está encantado de eso.

Oraciones subordinadas sustantivas de CAdv

Son aquellas que complementan a un adverbio que aparece en la oración principal:

  • Javier ha estado muy cerca de que lo nombraran director (CAdv).
  • Por suerte pararon antes de llegar a las manos (CAdv).

Como el resto de subordinadas sustantivas, las podemos sustituir por los pronombres esto, eso, aquello:

  • Javier ha estado muy cerca de que lo nombraran director → Javier ha estado muy cerca de eso.
  • Por suerte pararon antes de llegar a las manos → Por suerte pararon antes de eso.

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