El modernismo: contexto, características, autores y temas
Contexto histórico y crisis de fin de siglo
La sociedad occidental, desde finales del siglo XIX hasta los primeros años del siglo XX, sufre una profunda crisis. Nace un sentimiento de malestar que continúa lo que se había vivido en el Romanticismo. Se quiebra la fe en el progreso y se desarrollan corrientes de pensamiento como el irracionalismo de Nietzsche y el existencialismo.
En España, esta crisis se desarrolla debido al agotamiento de la monarquía parlamentaria surgida de la Restauración, con su sistema de alternancia pacífica en el poder entre conservadores y liberales. A esto se suma la denuncia de la oligarquía y el caciquismo como formas corruptas de gobierno por parte de los regeneracionistas de Joaquín Costa. A raíz del desastre del 98, los intelectuales plantean el problema del atraso económico, cultural y social de España. Se rebelan contra valores como el positivismo o el utilitarismo; frente a ellos, buscan otros caminos con una actitud de rebeldía caracterizada por su exaltación del irracionalismo o el esoterismo, la preferencia por la vida antisocial y la bohemia, el consumo de drogas y la férrea defensa de la creación artística.
Origen y características del modernismo
El modernismo surge en Hispanoamérica a finales del siglo XIX y se caracteriza principalmente por:
- Rechazo del realismo positivista: reacciona contra el excesivo dominio de la razón y contra el hecho de que se marginara lo relacionado con lo culto.
- Actitud bohemia: los modernistas no están a gusto con el mundo que les ha tocado vivir y se automarginan adoptando una actitud bohemia; buscan un arte libre y nuevas formas que restituyan la emoción y la sensibilidad.
Autores destacados (1890-1910)
Entre 1890 y 1910 destacan figuras fundamentales unidos entre sí por el deseo común de romper con el pasado:
- José Martí (Cuba)
- José Asunción Silva (Colombia)
- Rubén Darío (Nicaragua)
- Salvador Rueda, Ramón María del Valle-Inclán y Manuel Machado (España)
En el modernismo destacan tres tendencias geográficas y culturales: la americana, la francesa y la española.
Influencia de distintas corrientes literarias
El modernismo se nutre de diversos movimientos precedentes:
- El Romanticismo: representado principalmente por Víctor Hugo, con una notable influencia también de Gustavo Adolfo Bécquer.
- El Parnasianismo: corriente interesada por la belleza sensible, el «arte por el arte» y los ambientes exóticos.
- El Simbolismo: caracterizado por el gusto por la belleza y la sugerencia poética.
Vertientes diferenciadas
- Vertiente sensorial: culto a la belleza formal, paisajes bellos y princesas, acompañados por un deseo de evasión en el tiempo y en el espacio que haga olvidar el prosaísmo reinante de la sociedad burguesa.
- Vertiente intimista: de tono triste y melancólico, donde los paisajes exteriores se presentan como símbolos del estado de ánimo y de la intimidad. Los poetas se sienten frustrados frente al mundo contemporáneo, lo que les conduce a una profunda melancolía.
Temas modernistas
- Escapismo: el poeta se evade a través del ensueño en el espacio y emprende viajes evocadores por el mundo medieval, renacentista y dieciochesco.
- Cosmopolitismo: sienten una auténtica devoción por París como centro cultural, con el anhelo continuo de evadirse y descubrir cosas nuevas.
- Amor y erotismo: idealizan la figura de la mujer y la contrastan con la manifestación de un erotismo desenfrenado.
- Lo hispano: exaltación de la identidad y la cultura hispana frente a la hegemonía anglosajona.
Estética, lenguaje y métrica
El estilo modernista se fundamenta en dos pilares esenciales:
- Estética y lenguaje: cultivo de una literatura sensorial, virtuosismo y buen manejo del idioma, protagonismo del color, la sonoridad, la plasticidad y la musicalidad, así como el empleo recurrente de sinestesias y abundantes imágenes deslumbrantes.
- Métrica: el ansia constante de armonía y musicalidad lleva a un notable enriquecimiento de los ritmos poéticos, destacando la recuperación e innovación en el uso de versos como el alejandrino, el dodecasílabo y el eneasílabo.